Dudas concretas sobre el proceso, los archivos y cómo se trabaja una identidad de punta a punta. Sin letra chica.
Si tu caso no está acá, escribinos a info@milkinsdesign.com y lo vemos juntos.
Primero una charla para entender la marca, el rubro y dónde va a vivir la identidad: mostrador, planos, etiquetas o redes. De ahí sale un boceto inicial y una propuesta de alcance. No hay plantillas cerradas; cada identidad se arma según el caso.
Sí. El bocetado y las versiones que quedan afuera forman parte del trabajo y se comparten. Ver qué se descartó y por qué ayuda a entender las decisiones finales de logotipo, tipografía y paleta.
Se entregan archivos editables y un manual de uso con criterios de aplicación: medidas mínimas, usos incorrectos y plantillas para que puedas armar piezas nuevas sin depender del estudio.
Las dos opciones están disponibles. Hay marcas que necesitan una identidad puntual y otras que prefieren acompañamiento mensual para sostener la aplicación en el tiempo. Se define según el ritmo de cada cliente.
Sobre todo con marcas chicas y medianas: cafeterías de especialidad, estudios de arquitectura, marcas de indumentaria y proyectos culturales. El portfolio reúne esos casos con logotipos, sistemas tipográficos, packaging y piezas para redes.
Podés ver cómo se aplicó todo esto en los proyectos del portfolio o revisar las condiciones en términos.