Proyecto 02
Grilla editorial, tipografía y plantillas de presentación
El estudio llegó con un problema concreto: cada memoria, ficha de obra y carpeta de concurso se armaba por separado, y el resultado no se leía como parte de un mismo trabajo. La identidad debía ordenar esos documentos antes que decorarlos.
Se partió de una grilla amplia, con márgenes generosos y una jerarquía tipográfica que separa con claridad tres niveles: título, dato técnico y nota al pie. El logotipo quedó en versión horizontal para papelería y en sello cuadrado para planos, donde el espacio es corto y el trazo tiene que aguantar reducción.
Columnas anchas y aire alrededor del contenido. Los planos respiran y las notas al pie no compiten con el título.
Tres niveles definidos: título de obra, dato técnico y nota. La misma lógica se repite en memorias, fichas y carpetas.
Memorias, fichas de obra y carpetas de concurso quedaron armadas para que el estudio las complete sin volver al archivo original.
El manual reúne criterios de fotografía, uso del color y medidas mínimas del logotipo. También deja asentado cómo convive el sello cuadrado con la versión horizontal según el soporte: plano, carpeta o presentación en pantalla.
Durante el proceso se bocetaron varias direcciones tipográficas y se descartaron las que cargaban demasiado el dato técnico. Esas versiones quedaron documentadas junto al sistema final.
Autoría del caso
Este proyecto lo desarrolló Milkins Design, el estudio de diseño gráfico con base en Buenos Aires. No hay un autor individual firmando el caso: el trabajo se hizo desde el estudio, con la misma lógica que aplica a cada identidad que sale del taller.
El sistema para el estudio de arquitectura se pensó desde la grilla hacia afuera. Primero se definieron márgenes, columnas y la relación entre título, dato técnico y nota al pie. Después vinieron el logotipo horizontal, el sello cuadrado para planos y las plantillas editables de memorias, fichas de obra y carpetas de concurso.
El material se entrega en archivos editables, con un manual que explica criterios de fotografía y uso del color. La idea es que el estudio pueda seguir armando documentos sin volver a consultar al taller cada vez que abre un concurso o cierra una obra.